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Sonda periodontal: la herramienta clave para medir la salud de tus encías

Sonda periodontal midiendo la profundidad de encía en una revisión dental profesional.

La sonda periodontal es uno de los instrumentos más sencillos, pero también más determinantes en la práctica odontológica moderna. Su función principal es medir la profundidad de las bolsas periodontales, un parámetro esencial para detectar la enfermedad periodontal en sus primeras fases, antes de que cause daños irreversibles en las encías o el hueso que sostiene los dientes.

Este pequeño utensilio milimetrado permite al dentista evaluar el estado de las encías con precisión y diagnosticar posibles problemas como gingivitis o periodontitis, incluso cuando el paciente aún no presenta síntomas visibles. De hecho, gracias a la sonda periodontal es posible establecer un plan de tratamiento preventivo y conservar la salud bucodental a largo plazo.

Un examen clínico con sonda periodontal no solo ayuda a mantener las encías sanas, sino que también puede evitar la pérdida dental. La clave está en la detección temprana: cuanto antes se identifiquen las bolsas periodontales, más sencillo será revertir el proceso y evitar complicaciones mayores.

Si te preocupa la salud de tus encías, te recomendamos leer también: «Retracción de encías: cómo identificarla, frenarla y recuperar la salud de tu sonrisa.»

Qué es una sonda periodontal y para qué sirve

La sonda periodontal es un instrumento clínico de diagnóstico utilizado por los dentistas y especialistas en periodoncia para evaluar la salud de las encías y los tejidos que rodean los dientes. Su diseño es sencillo pero altamente preciso: una delgada varilla metálica, generalmente de acero inoxidable o titanio, con una punta fina, redondeada y marcada con graduaciones milimétricas que permiten medir con exactitud la profundidad del surco gingival.

Estas graduaciones —habitualmente entre 1 y 10 mm— indican la distancia entre el borde de la encía y el punto donde la sonda encuentra resistencia dentro del tejido. Esa medida revela si existe una bolsa periodontal, es decir, una separación anormal entre el diente y la encía provocada por la acumulación de placa bacteriana o por la pérdida de soporte óseo.

Su uso principal es detectar de forma temprana la gingivitis y la periodontitis, dos de las enfermedades periodontales más comunes y silenciosas. Con una correcta medición, el odontólogo puede establecer un diagnóstico preciso, clasificar el grado de afectación y definir el tratamiento adecuado.

Además, la sonda periodontal se emplea durante los mantenimientos periodontales para comprobar la evolución del tratamiento y el estado de cicatrización de las encías. En conjunto, se trata de una herramienta indispensable para preservar la salud bucodental y evitar complicaciones graves como la movilidad dental o la pérdida de piezas.

Si te interesa saber más sobre los tratamientos asociados a este tipo de diagnóstico, te recomendamos leer: «Raspado y alisado radicular: qué es y cuándo se recomienda.»

Cómo se utiliza la sonda periodontal paso a paso

El uso de la sonda periodontal forma parte del examen clínico básico en cualquier revisión odontológica. Su objetivo es medir la profundidad del surco o bolsa periodontal en distintos puntos alrededor de cada diente para determinar la salud del tejido gingival. Aunque pueda parecer un procedimiento complejo, es rápido, indoloro y sumamente preciso.

A continuación, te explicamos cómo se realiza este examen paso a paso:

1. Inserción suave y controlada

El odontólogo introduce la sonda de forma delicada entre el diente y la encía, deslizando la punta redondeada paralela a la superficie del diente. Este movimiento permite evaluar la profundidad del surco sin dañar el tejido.
La inserción se realiza con una presión mínima (de 20 a 25 gramos), suficiente para detectar resistencia sin causar dolor.

2. Lectura de profundidad milimétrica

Una vez colocada, el profesional observa las marcas milimétricas grabadas en la sonda, que indican la profundidad en milímetros.

  • Una medición de 1 a 3 mm se considera normal y saludable.

  • Entre 4 y 5 mm se interpreta como inflamación o bolsa periodontal leve.

  • Más de 6 mm sugiere una periodontitis moderada o avanzada que requiere tratamiento.

3. Registro de los valores obtenidos

El dentista mide seis puntos por diente —tres en la cara externa y tres en la interna—, abarcando toda la estructura dental.
Estas zonas se agrupan en sextantes bucales (superior e inferior, derecho, central e izquierdo) para un diagnóstico completo y sistemático.
Todos los valores se registran en una gráfica periodontal, lo que permite hacer seguimiento a lo largo del tiempo y comparar resultados tras los tratamientos.

4. Interpretación clínica de los resultados

El profesional analiza las medidas junto con otros indicadores, como el sangrado al sondaje, la movilidad dental o la recesión gingival.
Este conjunto de datos permite determinar si existe gingivitis, periodontitis o simplemente un leve proceso inflamatorio reversible con limpieza profesional.

5. Qué siente el paciente durante el examen

El sondaje periodontal no produce dolor. En la mayoría de los casos, el paciente solo percibe una ligera presión o cosquilleo al deslizar la sonda entre el diente y la encía.
En casos de inflamación gingival, puede haber una pequeña molestia o sangrado leve, lo cual es completamente normal y desaparece en pocas horas.

El procedimiento dura entre 5 y 10 minutos y no requiere anestesia. Gracias a él, el odontólogo obtiene una visión clara y detallada de la salud periodontal del paciente, lo que permite prevenir la pérdida dental.

Dato clave: el sondaje periodontal debería realizarse una vez al año, incluso en pacientes sin síntomas, para garantizar una prevención efectiva y mantener la salud de las encías a largo plazo.

Tipos de sondas periodontales y diferencias

Existen varios tipos de sondas periodontales, cada una diseñada con características específicas según el tipo de examen y la profundidad del diagnóstico requerido. Aunque todas cumplen la misma función —medir la profundidad de las bolsas periodontales—, difieren en su forma, calibración y nivel de precisión.

A continuación, te mostramos una tabla comparativa con las sondas más utilizadas en odontología moderna y sus principales aplicaciones clínicas:

Tipo de sondaCaracterísticasUso recomendado
WilliamsGraduaciones clásicas de 1-2-3-5-7-8-9-10 mm. Punta fina y redondeada.Evaluación periodontal básica y controles rutinarios en consulta.
OMS (Organización Mundial de la Salud)Posee una esfera en la punta de 0.5 mm y una marca negra de 3.5 a 5.5 mm para identificar bolsas.Sondaje rápido y estandarizado en estudios epidemiológicos y revisiones preventivas.
NabersCurvatura adaptada a zonas interradiculares para detectar afectación en furcas.Diagnóstico avanzado en molares con pérdida ósea o exposición de raíces.
Florida o electrónicaEquipada con sensor de presión y registro digital automático de medidas.Estudios clínicos e investigación periodontal de alta precisión.

Consejo profesional: aunque la sonda OMS es la más común en revisiones rutinarias, las sondas electrónicas están ganando popularidad por su precisión y capacidad para registrar datos digitales en tiempo real. Esto facilita el seguimiento de los tratamientos periodontales y mejora la exactitud del diagnóstico.

Qué resultados revela una sonda periodontal

El uso de la sonda periodontal permite obtener una lectura precisa del estado de las encías y del soporte óseo de cada diente. La profundidad que se mide con este instrumento indica si los tejidos están sanos o si existe una enfermedad periodontal en desarrollo.

A continuación se detallan los rangos de medición más comunes y su interpretación clínica:

Interpretación de los resultados del sondaje periodontal

Medición (mm)DiagnósticoDescripción clínica
1–3 mmSalud gingival normalEncías sanas sin pérdida de inserción ni inflamación. El tejido se adhiere firmemente al diente y no hay sangrado durante la exploración.
4 mmBolsa periodontal leveInicio de la enfermedad gingival. La encía se inflama y se separa ligeramente del diente. Una limpieza profunda puede revertir el problema.
5–6 mmPeriodontitis moderadaLa infección afecta al ligamento periodontal y al hueso de soporte. Puede haber sangrado, halitosis y retracción de encías. Requiere tratamiento profesional con raspado y alisado radicular.
> 6 mmPeriodontitis avanzadaPérdida ósea significativa y riesgo de movilidad dental. Requiere atención inmediata y puede necesitar cirugía o injertos periodontales.

Interpretación complementaria: sangrado y pérdida ósea

Además de la profundidad, el dentista evalúa otros indicadores durante el sondaje:

  • Sangrado al sondaje: es un signo de inflamación activa. Cuanto más sangra una zona, mayor es la presencia de bacterias y destrucción de tejido.

  • Pérdida ósea radiográfica: se confirma mediante radiografías periapicales o panorámicas, que muestran el grado de afectación ósea alrededor del diente.

El análisis conjunto de ambos parámetros —profundidad y sangrado— ofrece un panorama completo del estado periodontal del paciente y permite diseñar un plan de tratamiento personalizado.

En resumen: una sonda periodontal no solo mide milímetros; mide la salud y estabilidad de tus encías. Su uso regular en las revisiones odontológicas es la mejor garantía para mantener tus dientes firmes, sanos y libres de enfermedad periodontal.

Relación entre la sonda periodontal, la salud de las encías y su seguimiento preventivo

La sonda periodontal es mucho más que una herramienta de medición: es el principal indicador clínico de la salud gingival y del estado del soporte que mantiene los dientes firmes. Mediante su uso regular en revisiones odontológicas, el profesional puede detectar si las encías presentan inflamación, retracción o pérdida de adherencia antes de que el paciente note síntomas visibles.

Durante el examen, la presencia de sangrado o bolsas periodontales profundas indica que las bacterias están afectando los tejidos blandos y el hueso. En esos casos, se requiere una limpieza profesional o incluso un tratamiento más avanzado para evitar la progresión hacia una periodontitis.

Dato importante: cuando las encías sangran al usar hilo dental o al cepillarse, no siempre se trata de algo leve. Este es uno de los primeros signos que la sonda periodontal puede confirmar mediante una medición precisa.

El control regular con este instrumento permite además valorar la evolución de los tratamientos periodontales, como el raspado y alisado radicular, y comprobar si las encías han recuperado su firmeza y adherencia natural.

Prevención y seguimiento periodontal

La prevención es clave para mantener la salud de las encías y evitar recaídas. Después de un tratamiento o limpieza profunda, el dentista recomienda realizar sondajes de control cada 6 o 12 meses, dependiendo del estado del paciente.

Estas revisiones permiten: detectar bolsas que vuelvan a formarse, controlar el sangrado al sondaje, ajustar las rutinas de higiene bucal y evaluar la necesidad de nuevas limpiezas o mantenimientos periodontales.

Además, una rutina de higiene adecuada —cepillado suave, hilo o cepillos interdentales y visitas periódicas— garantiza que las encías permanezcan firmes, sin inflamación y libres de bacterias.

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Sonda periodontal: precisión, prevención y confianza profesional

La sonda periodontal es un instrumento esencial en la odontología moderna, tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de la salud gingival. Gracias a su precisión, se puede detectar a tiempo la presencia de bolsas periodontales, sangrado o retracción, evitando complicaciones y preservando el soporte natural de cada diente.

En La Tienda Dental entendemos la importancia de contar con instrumental periodontal fiable, ergonómico y calibrado con exactitud, que garantice resultados clínicos seguros y consistentes.

La prevención empieza con un buen diagnóstico, y este solo es posible con herramientas de calidad.

Preguntas frecuentes sobre la sonda periodontal

¿Por qué las marcas milimétricas de una sonda periodontal no siempre son iguales?

Cada modelo de sonda está calibrado según su propósito clínico. Las sondas Williams tienen graduaciones tradicionales (1–2–3–5–7–8–9–10 mm), mientras que las sondas OMS o Florida incluyen marcas o sensores diseñados para adaptarse a protocolos internacionales de medición.

El sondaje básico evalúa la profundidad en puntos clave de cada sextante bucal, útil para revisiones preventivas.
El sondaje completo, en cambio, se realiza en los seis puntos de cada diente y registra sangrado, movilidad y recesión gingival, ofreciendo un mapa detallado del estado periodontal del paciente.

En pacientes sanos, se recomienda una vez al año como parte del examen de mantenimiento. En personas con antecedentes de gingivitis o periodontitis, el control debe hacerse cada 3 a 6 meses para detectar recaídas o inflamaciones incipientes.

Más dudas habituales sobre este tema…

¿Puede un paciente sentir dolor durante el sondaje periodontal?

Normalmente, no. La sonda se introduce suavemente con una presión mínima (20–25 gramos). Si hay inflamación, el paciente puede notar una leve molestia o sangrado, que desaparece en pocas horas.

Una sonda bien calibrada y con marcas legibles es clave para obtener resultados fiables. Un error de apenas un milímetro puede modificar el diagnóstico entre gingivitis leve y periodontitis moderada. Por eso, los profesionales confían en instrumentos de acero de alta calidad y calibración láser para asegurar una lectura exacta.

Durante un examen completo, la sonda se combina con espejos bucales, exploradores, pinzas y curetas.
Además, los equipos de radiografía digital y los sensores intraorales ayudan a confirmar la pérdida ósea y el estado de las bolsas periodontales. Esta combinación permite un diagnóstico más integral y preciso.